El alcoholismo es un problema social

El alcoholismo ¿Cuales son sus causas y síntomas principales?

El alcoholismo es uno de los problemas más importantes y serios con los que se enfrenta la sociedad actual.

La ingesta excesiva de alcohol produce tanto problemas en el aspecto de la salud (incapacidades físicas y psicológicas) como en el aspecto social (accidentes, homicidios, etc.).

De manera básica se podría dar una definición de alcoholismo como una enfermedad crónica que se manifiesta por el hábito de beber repetidamente de tal forma que el bebedor perjudica su salud y su funcionamiento social y económico.

Definición de alcoholismo por la OMS

En 1952 la Organización Mundial de la Salud (OMS) definió a las personas alcohólicas como:

“Alcohólicos son aquellos bebedores excesivos cuya dependencia al alcohol ha alcanzado un grado tal que presentan notables trastornos mentales o interferencias con su salud mental o física, con sus relaciones interpersonales y su funcionamiento social económico…”

La ambigüedad en la definición del alcoholismo

Cuando se intenta reflexionar sobre el alcoholismo surge una pregunta fundamental: ¿Cuándo un individuo es un alcohólico?

Los manuales de diagnóstico (DSM-III-R, DSM-IV, CIE-10) distinguen entre abuso y dependencia del alcohol.

Por un lado existen individuos que consumen alcohol reiteradamente de forma excesiva, pero que nunca llegan a mostrar síndrome de abstinencia (necesidad de beber).

Por otro lado, hay individuos que, abusando igualmente del alcohol, muestran síntomas de abstinencia cuando dejan de beber. Estas diferencias definen el abuso y la dependencia.

Ambos patrones de consumo del alcohol son evidentes y pueden ser observados independientemente en la población. Aunque también ambos presentan síntomas comunes.

Principales causas del alcoholismo

Realmente no se conocen con precisión cuales son las causas del alcoholismo. Aunque se tiene evidencia que algunos factores pueden influir en la ingesta de alcohol.

Algunos de estos factores dependen tanto de condiciones genéticas como psicológicas y/o sociales.

Se sabe que la mayoría de las personas que comienzan a beber lo hacen por presión social, es decir, que el ambiente juega un papel importante en el consumo de alcohol.

Factores de riesgo del alcoholismo

Existen algunos factores que pueden favorecer que las personas lleguen a desarrollar una dependencia al alcohol.

Destacan como los más importantes:

  • Problemas de autoestima.
  • El sujeto tiene fácil acceso al alcohol.
  • Problemas en las relaciones interpersonales (conflictos familiares o de pareja)
  • Vive en una cultura donde el consumo del alcohol es muy común y aceptado.
  • Presión social (por parte de familiares, amigos, etc.).
  • Un estilo de vida estresante.
  • Tiene alguno trastorno psicológico (depresivo, bipolar, de ansiedad, etc.)
  • Sigue patrones de comportamiento (como algún familiar, amigo, ídolo, etc.).
  • Problemas laborales o desempleo

El síndrome de abstinencia

Se trata básicamente de la necesidad de beber por parte del individuo cuando se ha dejado el alcohol.

Cuando una persona bebe regularmente, su cuerpo desarrolla lo que se conoce como tolerancia al alcohol (acostumbrándose a la presencia de este en el organismo).

En este punto, el cerebro trata de mantenerse organizado y tratando de realizar sus funciones de manera normal.

Si el alcohol se retira rápidamente del sistema, habrá un tiempo de desajuste entre las células nerviosas.

En este momento, el sistema tendrá que compensar por algo que ha cesado de estar presente en él.

La consecuencia de esto es una alteración en las funciones cerebrales, opuesta a la que el alcohol causo en primer lugar.

El síndrome de abstinencia puede ser tan intenso y aversivo que los sujetos afectados mantendrán la ingesta con el fin de evitar estos síntomas.

Alcoholico con Delirium Tremens

Un alcohólico con delirium tremens en su lecho de muerte, rodeado de su aterrorizada familia. La escritura en la parte inferior de la imagen dice “el alcohol mata”. (Wellcome Collection)

Algunos de los síntomas del síndrome de abstinencia son temblores, sudoración, dolor de cabeza, náuseas, ansiedad, aumento de la frecuencia cardíaca y/o de la presión sanguínea, entre otros.

Algunos efectos más avanzados pueden ser los delirios (delirium tremens), algunos trastornos mentales, e incluso la muerte.

Además, estos síntomas siempre se acompañan por un fuerte deseo de consumir más alcohol.

¿El alcoholismo es hereditario?

La predisposición genética ha sido propuesta como una de las posibles causas del alcoholismo.

Es decir la probabilidad de desarrollar este trastorno dado que un familiar lo tiene.

Pero realmente ¿el alcoholismo es genético?

Los datos que se disponen para describir al alcoholismo hereditario están basados en las tasas de concordancia observadas en diferentes estudios que se han realizado.

Algunos de estos estudios han sido realizados en gemelos, en familias adoptivas y biológicas de individuos alcohólicos, entre otros.

La posible teoría que se maneja es que se hereden formas diferentes en los enzimas que metabolizan el alcohol (alcohol deshidrogenasa, aldehído deshidrogenasa).

Trayendo como consecuencia una variación de los efectos del alcohol sobre el sistema nervioso de las personas.

Robert Cloninger refuta que la predisposición genética al alcoholismo podría no ser directa. Y describe dos modelos de alcohólicos

  • Tipo 1, limitado por el medio: el alcoholismo solo aparecerá si la predisposición genética se acompaña de una exposición ambiental a la bebida
  • Tipo 2: es indiferente al ambiente, y está acompañado a una personalidad asociada a la búsqueda de novedades y nuevas sensaciones.

Principales síntomas del alcoholismo

Los síntomas son posibles indicadores y no señales directas de la adicción al alcohol. Es decir, un síntoma por sí solo no debe estar relacionado con la dependencia al alcohol.

Lo mejor es llevar un diagnóstico con un especialista de la salud (médicos, psicólogos) para detectar si existen problemas con el abuso del alcohol.

De los signos o señales más importantes que podemos observar destacan:

  • Aumento del deseo de beber alcohol
  • Falta de control en la ingesta de alcohol
  • Falta de interés personal, laboral, social o afectivo (abandono progresivo de otras fuentes de placer)
  • Aparición de tolerancia al alcohol (la persona necesita beber más cantidad de alcohol)
  • Cambios significativos en el estilo de vida (ritmos del sueño, hábitos de comida, etc.)
  • Cambios en la forma de comunicarse (aumento de la agresividad)
  • Lagunas o lapsus de memoria.
  • Aparece el Síndrome de abstinencia cuando no se consume.
  • Deterioro del estado de salud en general
  • El consumo excesivo de alcohol persiste más allá de las consecuencias físicas, psicológicas y/o sociales

Regularmente estas señales se perciben cuando el hábito de consumo ya existe.

Cabe mencionar que lo mejor es consultar a un especialista para hacer un diagnóstico efectivo de los síntomas del alcoholismo.

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